Según va pasando el tiempo y viajamos más y más, nos vamos dando cuenta que nuestros objetivos a fotografiar, se van complicando y cada vez es más difícil llegar a ellos. 

Pues bien, desde hace bastante tiempo estaba en nuestra mente encontrar y fotografiar una colonia de Puffin o Frailecillos (Fratercula arctica). Los puffin son unas adorables aves marinas con sus picos repletos de pescaditos, y que sinceramente "tocan el corazón" a cualquiera que les observe.

 

Los frailecillos tienen un área de distribución en el Atlántico Norte, Canadá, Groenlandia, Islandia y el Norte de Escandinavia. Y es ahí donde vamos, a Islandia, uno de nuestros objetivos del viaje se centra en encontrar una colonia de estas preciosas aves. Además contamos con que nuestro viaje coincide con la mejor época de observación, puesto que se ven desde finales de abril hasta mediados de agosto, estaremos allí desde finales de junio a julio. 

 

Bueno, pues una vez que sabemos que vamos en la mejor época de observación, hay que localizar el lugar al que hay que ir. Borgarfjördur Eystri, aparte de ser un nombre impronunciable es uno de los mejores lugares de Islandia para ver frailecillos, los cuales construyen sus nidos a tan solo unos metros de la plataforma de observación. 

 

Borgarfjördur Eystri (Bakkagerdi) es el pueblo más septentrional de los fiordos, y probablemente unos de los rincones más preciosos que hemos visto en la isla. 

 

Ahora toca mirar el mapa y ver dónde se encuentra este lugar. Ver en la Lonely Planet, sobre el mapa, señalado este punto y con una descripción "Lugar remoto, refugio de frailecillos y duendes", te hace pensar que el camino hasta allí puede ser muy largo ...

 

Nuestra ruta viene del sur y nos dirigimos hacia los fiordos orientales, concretamente hacia el noreste de la isla. Los paisajes durante este recorrido simplemente son espectaculares, la naturaleza extrema te inunda por momentos. 

 

Durante todo nuestro recorrido utilizamos la carretera principal de la isla, la ring road (1), la cual es circular y habíamos leído que en algunos lugares dejaba de estar asfaltada para convertirse en camino ... es aquí, durante la búsqueda de los frailecillos cuando descubrimos que es cierto. El último fiordo que recorremos es el Berufjördur, que en su mitad abandonamos para "acortar" por la (939) o ((1)) alternativa y que ellos ponen entre paréntesis!!!!.

 

Aquí empieza la fantástica carretera camino, de un país en el que por momentos piensas cómo puedes llegar a encontrarte esto. Claramente está, que lo que prima aquí sobre todas las cosas es la naturaleza, el hombre ya se las arreglará. 

 

Los paisajes a pesar de todo y pensando que tu coche te puede dejar tirado en cualquier kilómetro, debido a las pendientes con un desnivel nunca visto y que todavía te queda mucho para llegar a tu objetivo ... te siguen dejando sobrecogido. 

 

Bueno, pues tras llegar a Egilsstadir, sólo nos quedan unos 70 km, por camino hasta llegar a nuestra meta final. No creo que haga falta decir lo que tardamos en recorrer esta distancia y la dificultad del camino. Es aquí cuando nos damos cuenta que los fotógrafos de naturaleza estamos locos!!! somos capaces de recorrer distancias infinitas para llegar a lugares remotos y encontrar aquello realmente sorprendente que queremos ver, disfrutarlo y enseñarlo al mundo entero. 

 

Pues después de este tortuoso camino llegamos a Borgarfjördur Eystri, y a 5 km de la ermita se encuentra Hafnarhólmi, un pequeño puerto donde habita una enorme colonia de frailecillos. Es allí donde se encuentra la plataforma de observación de estas encantadoras criaturas. 

 

Es aquí cuando nos damos cuenta de lo cierta que es la frase

"Ningún camino fácil te lleva a descubrir un lugar increíble".

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